Dormirá con la cara hundida en la almohada, las piernas un poco encogidas, respirando levemente, y así va a verla ahora, va a tenerla contra su cuerpo así dormida, oyéndola respirar, indefensa y desnuda cuando él le sujete el pelo con una mano… Luz a amarilla, luz roja. Stop.
“
| — | Julio Cortázar (las armas secretas) |
-
danielaespinoza reblogged this from frito
-
solodebrayes liked this
-
cucharaverde liked this
-
sonrisasfalsas reblogged this from celv
-
frito reblogged this from pikihuye
-
pikihuye reblogged this from celv
-
celv posted this